viernes, 28 de mayo de 2010

Declaración de los Jóvenes sobre la seguridad vial

Antecedentes:

En todo el mundo, los traumatismos causados por el tránsito son la segunda causa de muerte, en orden de importancia, de los jóvenes de 10 a 24 años de edad. De los 1,2 millones de personas que anualmente pierden la vida en accidentes de transito, casi la tercera parte son jóvenes menores de 25 años. Más del 90% de los accidentes mortales ocurren en países de ingresos bajos y medianos. En estos países, las personas que con mayor frecuencia se ven involucradas en accidentes de transito son peatones, ciclistas, motociclistas y pasajeros, mientras que en los países de ingresos bajos y medianos y el costo de las lesiones por accidentes de transito es de alrededor del 1% -1,5% del Producto Interno Bruto (PIB) y que en los países de altos ingresos son mayoritariamente automovilistas y llegan a un PIB de 2%. Si no se toman medidas, se prevé que las muertes por accidentes de aumentaran exponencionalmente en los próximos años.

Introducción:

Ante esta situación, nosotros, los jóvenes del mundo, futuros dirigentes y esperanza del mañana, nos hemos reunido en Ginebra, Suiza los días 23 y 24 de abril de 2007, en la Asamblea Mundial de Jóvenes sobre Seguridad Vial. Hemos redactado y aprobado esta Declaración para que todos los jóvenes del mundo tomen conciencia del problema que plantean los traumatismos causados por el transito en el mundo, para demostrar nuestra voluntad de enfrentar este problema y para instar al mundo a tomar medidas para prevenir los accidentes de transito. Ya no podemos aceptar que nuestros amigos y familiares pierdan absurdamente la vida en una ruta puesto que los traumatismos y las muertes por accidentes de tráfico se pueden predecir y, por lo tanto, prevenir, el mundo tiene la obligación de detenerlos.

Como victimas potenciales de accidentes de transito, nosotros, los jóvenes del mundo, alzamos la voz para reclamar el derecho a viajar sin riesgo por las rutas del mundo. Como somos jóvenes y utilizamos con frecuencia las rutas, sabemos como piensan nuestros compañeros, que les gusta y que rechazan, y el tipo de mensajes al que serán receptivos. Por lo tanto, debemos ser escuchados cuando se elaboren y apliquen iniciativas en materia de seguridad vial.

Nuestro compromiso:

Nosotros, los jóvenes del mundo, respetamos la vida. Como se trata de algo tan frágil, debemos hacer todo lo posible por vivirla de un modo seguro y alentar a otros a que hagan lo mismo. Entendemos que la seguridad vial tiene tanta relación con un entorno vial seguro como con el comportamiento prudente de los conductores. Concretamente y en lo que hace a la seguridad vial en particular, somos plenamente concientes de lo importante que es la participación de los jóvenes para convertirla en realidad. Llamamos a todos los jóvenes a tomar conciencia del alto riesgo que corren en verse involucrados en accidentes de transito en las rutas. Los exhortamos a que se conviertan en modelos de conducta en las carreteras y promuevan la seguridad vial entre amigos y familiares, en especial entre los hermanos y hermanas menores. Específicamente, pedimos a todos los jóvenes que no conduzcan bajo los efectos del alcohol o las drogas, que eviten altas velocidades, que no se comporten agresivamente en las rutas, que usen casco cuando vayan en bicicleta o en moto, que se pongan el cinturón de seguridad en los automóviles, y que se cercioren de ser bien visibles cuando caminen o circulen en bicicleta por las rutas. Además los llamamos a pasar a la acción y participar en las campañas y los programas de seguridad vial nacionales e internacionales. Como jóvenes dirigentes, es nuestra responsabilidad alzar la voz y cumplir el papel que nos corresponde para exigir seguridad en las rutas de todo el mundo.

Sin embargo, nuestro esfuerzo aislado no basta. Por eso, hacemos un llamamiento a nuestros padres y tutores, a las escuelas y universidades, a las comunidades en las que residimos, a quienes elaboran las políticas de gobierno en los países, a las organizaciones comunitarias que se ocupan de la seguridad vial, a las empresas privadas, a los medios de comunicación, a las personalidades y al mundo del espectáculo, para que asuman su responsabilidad y colaboren con nosotros.

Padres y Tutores:

Nosotros, los jóvenes del mundo, recordamos a nuestros padres y tutores que el riesgo de morir en las rutas es muy alto para nosotros. De ustedes dependemos absolutamente cuando somos pequeños. Uds. no solo son nuestros padres y tutores, sino mentores y héroes. Les exhortamos a crear un entorno seguro para nosotros cuando viajemos por las rutas, y a ser nuestros modelos de comportamiento prudente en las rutas. Enseñándonos las normas de tránsito y las buenas prácticas de seguridad vial a nuestros hermanos y hermanas menores, y a que cuando los lleven en coche usen los sistemas de protección para niños. Les pedimos que nos alerten sobre los riesgos que tenemos como peatones y ciclistas desde pequeños, insistiendo en que usemos cinturones de seguridad, luces y cascos. Les pedimos que nos ayuden cuando estamos aprendiendo a conducir y nos supervisen para que podamos adquirir experiencia en la conducción por carreteras en diferentes situaciones (con lluvia, de noche, con tránsito). Les llamamos a colaborar para educar a una generación de usuarios responsables de las rutas.

Centros de Enseñanza:

Nosotros, los jóvenes del mundo, consideramos que las instituciones educativas son muy importantes. En ellas adquirimos los conocimientos y habilidades necesarios para una vida feliz, sana y productiva. Por consiguiente, pedimos a las autoridades escolares y a los maestros que incluyan la seguridad vial en los programas de estudio desde el jardín de infantes; que garanticen la seguridad en los caminos que llevan a la escuela y sus alrededores y en los transportes escolares que se exija que tengan cinturones de seguridad. Los instamos a que organicen periódicamente actividades relacionadas con la seguridad vial en las escuelas y nos den la oportunidad de practicar en programas de seguridad vial. También llamamos a las autoridades universitarias a promover y elaborar cursos y programas de seguridad vial, y realizar y a publicar más investigaciones sobre la prevención de los traumatismos causados por el tránsito.

Dirigentes Comunitarios:

Nosotros, los jóvenes del mundo, apelamos a los dirigentes comunitarios para que creen comunidades seguras para todos. Creemos que el papel de las autoridades locales es fundamental para garantizar la seguridad vial y apoyar a los grupos que la promueven. Pedimos que no olviden a los sobrevivientes de accidentes de tránsito, que trabajen por mejorar la atención y los servicios para ellos, y que los involucren en campañas de sensibilización y otras iniciativas de seguridad vial. También los exhortamos a que fomenten la participación de los jóvenes en grupos e iniciativas de promoción de la seguridad vial en la comunidad. A los propietarios y encargados de bares, clubes y discotecas los exhortamos a servir alcohol de forma responsable y a llevar adelante las campañas del sobrio al volante.

Planificadores de Políticas:

Nosotros, los jóvenes del mundo, pedimos a los gobiernos que reconozcan que los traumatismos causados por el tránsito son un problema importante de salud pública y desarrollo y que otorguen a la seguridad vial más prioridad en las agendas políticas. Pedimos que lideren las iniciativas para garantizar la seguridad y la calidad de la infraestructura vial. En este sentido, los llamamos a proveer de medios de transporte públicos seguros y asequibles, para que el transporte público sea una opción al alcance de todos. También les exigimos que elaboren un Plan Nacional de Seguridad Vial y creen un organismo con funcionarios responsables de su coordinación y aplicación. Los exhortamos a promulgar Normas de Tránsito y garantizar su cumplimiento, y aumentar los recursos financieros para mejorar la seguridad de las rutas. Les exigimos que velen por que las víctimas de los accidentes de tránsito pueden acceder a la atención de emergencia y los servicios de salud a un costo razonable. Además, los instamos a que reconozcan la importancia de la participación de los jóvenes en la formulación de políticas viables y en su aplicación, y a que colaboren con otras jurisdicciones y organizaciones que trabajan por la seguridad.

Organizaciones Comunitarias:

Nosotros, los jóvenes del mundo pedimos a las organizaciones comunitarias, entre ellas las organizaciones religiosas, deportivas y juveniles, que contribuyan a que nuestras familias y amigos conozcan mejor el alcance del problema de los accidentes de tránsito y los principales factores de riesgos para las personas. Como los traumatismos provocados por los accidentes que afectan a los individuos, su núcleo de amigos y familia, y en última instancia a toda la comunidad, les alentamos a que promuevan la seguridad vial y busquen los canales mas eficaces para que el mensaje llegue a sus destinatarios; a que involucren a los supervivientes de accidentes de tránsito y a los jóvenes en los programas de prevención y a que apoyen las políticas eficaces. También los exhortamos a que colaboren en todo lo posible con otras organizaciones que trabajan por la seguridad vial.

Empresas Privadas:

Nosotros, los jóvenes del mundo, apelamos a la responsabilidad social de los directivos de las empresas privadas para que desarrollen productos seguros y los comercialicen con responsabilidad. La juventud y la mayor exposición al riesgo nos llevan a veces a buscar emociones fuertes, entre ellas la velocidad y el consumo de alcohol a la hora de conducir. Cuando la publicidad de nuestros productos muestra la velocidad como algo glamoroso y alienta el consumo excesivo de alcohol, ¡parece decirnos que somos inmunes a esos riesgos! En consecuencia, pedimos a los fabricantes de automóviles que destinen más recursos al desarrollo y a la promoción de vehículos más seguros, y a las empresas de bebidas alcohólicas, que promociones el consumo responsable de alcohol y no dirijan sus campañas publicitarias a los más jóvenes. Además, instamos a las compañías de seguros a que divulguen los beneficios del comportamiento prudente en las rutas y a que elaboren políticas efectivas y eficientes en materia de seguros. Mayor medida posible la seguridad de los vehículos y el comportamiento responsable de los conductores. Hacemos un llamamiento al sector privado en general para que colaboren en la financiación de las campañas de seguridad vial y adopte una política de conducción responsable para sus empleados.

Personalidades y mundo del espectáculo:

Nosotros, los jóvenes del mundo, llamamos a los personajes famosos y al mundo del espectáculo a prorcionar activamente la seguridad vial. A menudo las celebridades del deporte, el cine, la música y el arte influyen sobre nuestro comportamiento. Por eso, llamamos a los artistas y famosos a tomar conciencia de su influencia sobre los jóvenes. Les pedimos que sirvan de modelo y fomenten comportamiento responsables, como usar cinturón de seguridad o el casco, no conducir bajo los efectos del alcohol ni sobrepasar los limites de velocidad, no solo cuando estén actuando sino también en la vida real.

Vigencia de esta Declaración:

En síntesis, los jóvenes del mundo declaramos nuestro compromiso de luchar activamente para que se cumplan las demandas expresadas en esta declaración y asegurar así que tenga efectos concretos. No vamos a permitir que se transforme en letra muerta. Desde el mismo momento en la que la aprobamos, esta declaración dará la vuelta al mundo como una antorcha olímpica que llevaran los jóvenes de todos los continentes, que iluminará uno a uno los países y les hará escuchar la voz de jóvenes que llaman a actuar. Queremos que los caminos del mundo sean más seguros no solo para nosotros, sino para todos y para las generaciones venideras.

“Adoptado por los delegados de mas de 100 países durante la asamblea mundial de los jóvenes sobre Seguridad Vial, Ginebra, Suiza, 2007.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario